Frase de autor

"Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado un alma que perdona; destruido, un corazón que llora". (Proverbio hindú)

"Aprender a leer es lo más importante que me ha pasado en la vida" Mario Vargas Llosa

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martes, 9 de diciembre de 2014

Clasificación de romances

El Romancero viejo: Los romances que desde el S.XIV y durante todo el XV produjo la inspiración popular reciben el nombre de "viejos". Pero como todos no se originaron de la misma forma ni ofrecen idénticas características, los estudiosos o los llamados romancistas los han clasificado en dos series:
a) Romances tradicionales
b) Romances juglarescos

a) Romances tradicionales: surgieron, como ya hemos señalado en apartados anteriores, de la fragmentación de los "cantares de gesta". Su estructura métrica así lo delata. Los dos hemistiquios del verso épico dan origen a los versos octosílabos del romance y a su rima asonante en los pares. Su temática habrá de ser la misma que la de los poemas épicos de donde procede: "Infantes de Lara", "Bernardo del Carpio", "Fernán González", "El cerco de Zamora, "El Cid", etc.

b) Romances juglarescos: dado el éxito que alcanzaron los romances "épicos-tradicionales" los juglares compusieron otros muchos sobre temas épicos o históricos que eran familiares al pueblo o sobre nuevos asuntos nacionales o extranjeros; también compusieron romances líricos, sentimentales y amorosos. Don Juan Luís Albor, en su Historia de la Literatura Española clasifica estos últimos en: históricos, fronterizos, de los ciclos carolingio y bretón, romances novelescos y líricos.

Entre los novelescos y líricos se encuentran algunos de las joyas más selectas de todo el romancero como el de "Yo me era mora Moraima/morilla de un bel catar, /cristiano vino a mi puerta, /cuitada por me engañar...."; el del prisionero: "que por mayo era por mayo..."; o el del Conde Arnaldos: "quien hubiera tal ventura/ sobre las aguas del mar/como hubo el Conde Arnaldos/ la mañana de San Juan...". Muchos de estos romances son obras maestras de la literatura universal por su sencilla y trémula belleza.